miércoles, octubre 04, 2023

LUCÍA ZICOS DIRIGIÓ A LA SINFÓNICA NACIONAL


El viernes 29 de septiembre Lucía Zicos dirigió a la Orquesta Sinfónica Nacional en la
Sala Auditorio Nacional en el CCK. El programa tuvo dos obras famosas: el Preludio al Primer
Acto de "Lohengrin" y luego el Concierto para piano de Grieg con Paula Peluso. Y tras unos
minutos, la Sinfonía Nº 6, en Si mayor, "La muerte del cometa", de Alberto Williams.
A diferencia del brillante Preludio del Tercer Acto, el del Primer Acto es lento y
refinado, retratando el hecho fundamental de Lohengrin, su esencial presencia religiosa.
Wagner realiza así el sentido profundo de la música. La versión fue correcta, aunque en el
principio no me pareció cabalmente expresiva.
El Concierto para piano de Edvard Grieg es célebre; se ha grabado con gran frecuencia
y se tocó en Buenos Aires muchas veces. Está en La menor, Op. 32, y lo compuso a los 25 años,
presentándolo al año siguiente en Copenhague (1869). Luego Liszt conoció este concierto y
felicitó al compositor, que nació y murió en Bergen. Curiosamente no volvió a crear otro
concierto, aunque escribió una gran cantidad de piezas líricas para piano. Volviendo al
Concierto, conocí con especial interés la versión de Argerich con Calderón en la Filarmónica de
Buenos Aires (28/7/69). He apreciado en varios conciertos a Paula Peluso, artista de calidad.
Esta vez me resultó un poco variable, con detalles algo dudosos en el extremo agudo. Sin
embargo tuvo momentos positivos, dando carácter a la música. La apoyó Zicos con la
Orquesta, en muchos pasajes intensos y muy melódicos. Lo que no entiendo es que el piano
quedó allí después de Grieg; Williams no necesitaba su presencia; quizá hubo un problema
técnico.
Según dijo Zicos, que al principio del concierto habló con el público, el Sexto concierto
de Williams fue compuesto en 1938, aunque además del compositor hubo otro director: Albert
Wolff, en 1940; existe la grabación. De todos modos, la versión de Zicos es la primera desde
entonces. Comentó brevemente el sentido de las tres partes de "La muerte del cometa". Como
lo hemos podido apreciar este año, escuchamos en la misma orquesta las sinfonías 1 y 2, de
tremenda fuerza y conocimiento, bastante más largas que la Nº 6; ésta tiene tres movimientos
que sólo llegan a los 20 minutos, sin duda interesantes. Según los pasajes, se aprovechan
especialmente los cornos, las trompetas, los trombones; pero según los momentos, también se
lucen las cuerdas. Probablemente Willams se acordó del cometa Halley, que asustó a tanta
gente. Sea como fuere, esta música tuvo carácter y corresponde agradecer a Zicos por su
iniciativa. Es verdad que el concierto sólo duró una hora sumando las tres obras, pero lograr
que estos minutos estén realizados con seguridad no es cosa fácil, y opino que se logró.
Pablo Bardin

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