sábado, junio 25, 2022

ESTRENOS INTERESANTES EN LA SINFÓNICA DIRIGIDA POR SIFFERT


               Desde hace varios años el suizo Emmanuel Siffert ha sido director de orquesta en Buenos Aires Ciudad y en Cuyo. En el Colón fue el director del Ballet durante un tiempo considerable. Luego pasó a preparar conciertos sinfónicos con estrenos argentinos e ingleses; y así fue el concierto que comento de la Sinfónica Nacional del miércoles 22 de junio (como en años anteriores). Poseedor de una técnica muy clara, sus versiones son siempre de sólida musicalidad.

Al final de este artículo daré datos sobre él para que se aprecie el intenso trabajo que ha realizado.  

               Un interesante compositor mal conocido aquí es Granville Bantock, londinense, 1868-1946. Estuve leyendo (me tomó un largo rato) las muchas páginas sobre él y su enorme producción. Tengo dos atrayentes obras suyas que tanto a mí como a amigos interesados en músicas que aquí no se oyen nos gustan mucho: la Sinfonía de las Hébridas y la Sinfonía Pagana.

Como se sabe, los conciertos de la Sinfónica Nacional tienen el grave error de no avisar qué obras se escuchan y además no hay programa. Yo lo sé porque tuve acceso a la programación debido a ser crítico musical. ¿Pero el público lo sabe? En ese caso, ¿cómo? En suma, no sé si supieron que escucharon a Bantock.

               El diccionario Grove es inglés y resulta lógico que le dé espacio detallado a los compositores de esa nacionalidad. Y bien, hay 2 páginas con respecto a su vida pero nada menos que 9 páginas detallando las obras que escribió. En lo que concierne al concierto que comento escuchamos una de sus 40 obras orquestales: el poema sinfónico Nº 5 "La bruja de Atlas", basado en una obra del gran poeta Percy Bysshe Shelley (1792-1822), marido de Mary Wollstonecraft Shelley, la autora de "Frankenstein". Esta pareja cambió con frecuencia su estadía en Italia y tuvo gran amistad con Lord Byron. "The witch of Atlas" data de 1820 y es una narración mitológica; la encantadora parece ser una representación simbólica del poder divino. La música es intensa, muy bien orquestada, escrita en 1902 (34 años); varía entre pasajes serenos y otros violentos, de poderosa orquestación, como si la bruja intentase que Atlas deje de sostener a la Tierra. Si embargo, el último minuto vuelve a la serenidad. La orquesta tocó bien y la gente aplaudió con entusiasmo. Hay una grabación de Vernon Handley dirigiendo la Filarmónica Real de Londres en CD Hyperion (contiene otras obras).

               Como también sucedió en parte con Holst, más famoso, a Bantock le atrajeron no sólo los mitos griegos sino también los persas, hindúes, chinos, musulmanes, y en lo que concierne a las Islas Británicas, los celtas. Escribió 3 óperas, 5 ballets, 8 músicas incidentales, 39 obras corales, 11 para banda, 9 para voz y orquesta, 5 para violoncelo y orquesta, 3 sonatas para violín y piano, 2 para violoncelo y piano y una para viola y piano, 12 obras para piano y una enorme cantidad de canciones variadísimas (95 entre series y sueltas, seguramente cerca de 300). Confieso mi curiosidad, ya que muy poco está grabado pero lo que conozco me resulta personal y válido.

               Pasamos del siglo XX a Mozart: su Concierto Nº 5, llamado "Turco", op. 219, fue estrenado el 20 de diciembre 1775, y los otros 4 son del mismo año a partir de abril, todos escritos para Salzburgo. ¿Porqué "turco"? Debido al tercer movimiento, cuyo tema principal no es turco pero sí lo son los pasajes contrastantes B (ABABA es la forma). Años más tarde va a crear una de sus obras maestras, "El Rapto en el Serrallo"; y una ópera inconclusa, "Zaide", también tiene temas que suenan turcos. Los conciertos Nos. 6 y 7 son apócrifos. No se sabe si fue Mozart el que los estrenó o el notable Brunetti. La orquestación de los 5 conciertos es la misma: cuerdas, 2 oboes y 2 trompas (sin percusión). El solista fue Manuel Quiroga; no lo conozco, no sé si es argentino, pero se vistió de una manera poco habitual aquí, más bien venezolana o colombiana (mi impresión). Tras el comienzo orquestal, bastante extenso, entró con sonido puro aunque algo liviano pero gradualmente puso más volumen. Su sonido es grato y tiene buena técnica. El solo al final del primer movimiento fue el habitual; en cambio hubo un solo extenso al terminar el movimiento lento y no lo reconocí. Y me pareció que no le dio suficiente color turco a los B del tercer movimiento. De todos modos es un artista meritorio. La parte orquestal estuvo bien salvo algunos momentos ingratos de las trompas.

               Tras un tiempo considerable (más de 10 minutos) finalmente tuvimos la orquesta a pleno (y con mucha percusión) y el Coro Polifónico Nacional, también a pleno (lamentablemente no tengo el dato de su director). En años anteriores escuché obras de Eduardo Crespo de considerable seguridad técnica; escuchamos (supongo en primera audición en Buenos Aires Ciudad pero probablemente ejecutada en la zona cuyana) su Sinfonía Nº 6, Coral. Lamento que mi vista está afectada para leer a distancia porque hubo un cartel con el texto, y como nada nos llega de información no sé cuál es el autor. El Coro cantó con firmeza y afinación y les entendí algunas palabras en buen "argentino". En cuanto a la orquesta, es grande y con mucha percusión que se escuchó fff en varios momentos de la obra; bastante bombo y platillos y algunos sonidos norteños. La versión (no me cabe duda) fue notable, con férreo control por parte del director.

               Creo útil dar datos sobre la abundante carrera de Siffert. Suiza: Orquesta de cámara suiza; Orquesta de la Suiza italiana en Lugano; la Sinfónica de Berna; la Sinfónica de St. Gallen; asistente de Armin Jordan en la Ópera de Ginebra; Orquesta de la Escuela de Lausanne; la Orquesta de cámara de Fribourg. Estudió dirección de orquesta con Stein, Weikert, Panula y Giulini; y violín con Sandor Vegh; fue violinista en Salzburgo entre 1989 y 1994. Argentina: actual Director titular de la Sinfónica de San Juan; profesor en el Instituto Superior de Arte del Colón, 2015-16; director de la Filarmónica de Buenos Aires, de la Orquesta Estable del Colón; Sinfónica de Bahía Blanca, de Río Negro, de Santa Fe, de Salta, Director del Ballet del Colón durante 2013-17. Masterclasses en la Universidad Católica Argentina y en la Universidad Nacional de San Juan. Gran Bretaña: Director de la European Chamber Opera de Londres; de la Orquesta Philharmonia, de la Royal Philharmonic, los London Mozart Players; en el Covent Garden 4 producciones de ballet; en el Ballet Nacional Inglés, 2003-5; director en la Ópera de Gales (Welsh). Alemania: dirigió en Nuremberg, Constanza, Saarbrücken. Italia: Sinf. de Aosta. Recorrió Europa dirigiendo: Bucarest; Austria: Mozarteum de Salzburgo; Chequia: Ópera de Pilsen; Polonia: Filarmónica de Lodz, Filarmónica Lutoslawski en Wroclaw; España: Filarmónica de Gran Canaria: Rusia: Filarmónica de Volgograd; Filarmónica de Armenia; Filarmónica de Eslovenia; Orquesta de Chisiman en Moldavia. China: Orquesta Sinfónica Nacional en Beijing. Vietnam; Ballet y Ópera Ho Chi Minh. Egipto: Sinfónica de El Cairo. África del Sur: Filarmónica de Johannesburg; Filarmónica de KwaZuluNatal. Méjico: Filarmónica de la Ciudad de Méjico; y las Sinfónicas de Aguas Calientes, Jalapa y Michoacán. Sinfónica Nacional de Ecuador; Teatro Sucre en Quito; Sinfónica de Venezuela; Sinfónica de Perú, de Arequipa; Sinfónica Nacional de Cuba; Sinfónica Nacional de Paraguay; Uruguay: Filarmónica de Montevideo; Brasil: Filarmónica de Minas Gerais; Chile: Filarmónica de Concepción; Filarmónica de Chile; de Cámara de Chile.

               Además grabó algunos discos, escribió un libro sobre dirección orquestal, dio Masterclasses de dirección en Beijing, grabó partituras de compositores suizos. En suma, un artista múltiple.

Pablo Bardin

                

 

jueves, junio 23, 2022

BUENAS NOTICIAS PARA LA SINFÓNICA Y OTROS CONJUNTOS NACIONALES

               Tras muchos años de insistencia por parte de los artistas afectados ante peronistas o macristas, finalmente se logró una mejora sustancial en sus sueldos. El 13 de junio se firmó un Convenio Colectivo de Trabajo rubricado en la Sala Argentina del CCK. Entre otros, estaban presentes Tristán Bauer, Ministro de Cultura; Ana Castellani, Secretaria de Gestión y Empleo Público; y Mariela Bolatti, Directora Nacional de Organismos Estables. Fue Bolatti la que se refirió a los detalles del Convenio. Ésta es una síntesis de sus palabras.

               "El decreto 973 de 2008 venía regulando toda la actividad de los elencos estables del Ministerio de Cultura de la Nación (coros, orquestas y ballets): pero el tiempo pasa" (sobre todo en un país inflacionario al máximo). "Se habían ido retrasando con total injusticia los sueldos que recibían estos artistas por su trabajo. Con la idea de actualizar y mejorar "sus condiciones "nos dimos a la tarea de reformular ese pasado. Fueron muchas horas de discusiones arduas y a veces ásperas, avances y retrocesos, negociaciones, aportes de los integrantes de comisiones paritarias y del Estado, pero también de especialistas de los integrantes de cada uno de los elencos. Tampoco fue sencillo ni se resolvió rápidamente, porque hay intereses en juego y porque cuesta pulir las discrepancias. Pero podemos celebrar que primaron la cordura, las buenas intenciones y la voluntad de acuerdo. Trabajamos todos juntos en equipo".

               "Es motivo de gran festejo porque los artistas recibirán una paga muchísimo más acorde a su destacada tarea profesional; el trabajo tendrá una serie de nuevas garantías para que se desempeñen libres de otras presiones; nos permitirá llegar a los públicos de todo el país y del exterior. Habrá significativa inversión a través de los recursos audiovisuales a audiencias más numerosas.  Puntos salientes:

               ".) Se dividen las funciones en 3 agrupamientos: 1) Músico instrumentista posee 4 roles de acuerdo al organismo de cada elenco. 2) Músico cantante posee 2 roles en cantante rol 4 y pianista acompañante rol 2" (me parece muy pobre la sintaxis). "3) Bailarín: todos encasillados en rol 2 pero se suma la novedad del ´Promotor de la danza´. La danza es un gran problema que atraviesan todos los ballets de nuestro país". No me parece claro.

               .) En el nuevo convenio se agregan la Compañía Nacional de Danza Contemporánea y el renominado y reformulado Coro Nacional de Música Argentina, creado a partir de lo que fuera el anterior Coro Nacional de Jóvenes". Me parece un gran error provocado para defender a aquellos del coro que ya no son jóvenes pero que elimina la idea esencial de cantar la mejor música del mundo como lo hicieron durante tantos años.

               .) "Si bien los elencos estables no tienen una carrera vertical y que el desarrollo de su carrera y su crecimiento es horizontal, además de los grados se incorporarán, a través de capacitaciones específicas, los tramos general, intermedio y avanzado para ascender en dichos niveles". Me parece una manera particular de expresarse que podría escribirse de otra manera más evidente.

               .) "El presente convenio implica el mayor reconocimiento a la inversión adicional inherente a la profesión artística por el cuidado y mantenimiento de los instrumentos y el cuidado del cuerpo y de la voz. Cobrarán el mismo concepto por la misma remuneración". Como si un Stradivarius fuera lo mismo que un violín del montón…

               .) "Se elimina la última categoría, jerarquizando a todos los elencos". No es lo mismo un coro que una orquesta…

               .) "Se agrega el criterio de ´actuación extraordinaria´, suplemento que recibirán todos los artistas que sean convocados a participar de actividades que no están dentro de los roles habituales dentro de sus respectivos elencos". Ojalá sea algo razonable, no de política barata. O mezclarlos con música popular.

               .) "Se incorporan todas las normativas emanadas del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad". Esto podría ser disparatado por completo.

               Éstas son las instituciones abundantes que existen en su mayoría desde muchas décadas atrás: Ballet Folklórico Argentino, Compañía Nacional de Danza Contemporánea, Coro Polifónico Nacional de Argentina, Coro Polifónico Nacional de Ciegos, Banda Sinfónica Nacional de Ciegos, Coro Nacional de Música Argentina (ya me referí), Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto, y Orquesta Sinfónica Nacional de Argentina. A las orquestas les dan el mismo valor si tocan un tango o una sinfonía de Mahler…

               Como se observa, no todas son buenas noticias, pero algunas lo son y ya eso es muy raro en este país.

               Aparte de estas resoluciones, hay otras dignas de mencionarse y son positivas. En especial ésta: se consolida el estatus de la Sinfónica Nacional como orquesta residente en el CCK. Por supuesto que es lo único justo pero hace años que está en injusta duda, aunque el escenario fue realizado por algunos de ellos. Otra orquesta de menor calibre recibirá el mismo trato: la Filiberto. Y en cambio correctamente: el Coro Polifónico Nacional.  En cuanto a la Sinfónica: deben descongelarse los cargos vacantes, lo cual tomará bastantes meses; llenarlos mediante concursos: las nuevas condiciones pueden atraer buenos músicos. Queda mucho por reglamentar, pero hay gente seria en la Sinfónica y es de desear que puedan trabajar más a su gusto.

Pablo Bardin

NOTABLE CONCIERTO DE LA FILARMÓNICA CON POLICANO Y TALI

               Un grato compromiso de amistad me impidió estar presente en un valioso concierto de la Filarmónica dirigida por Baldur Brönimann: el Concierto Nº 2 para violín de Bartók con Xavier Inchausti y la Sinfonía Nº 14 de Shostakovich para 2 cantantes y orquesta de cuerdas dedicada a textos relacionados con la muerte (cantaron Tabernig y Spies). El concierto Nº 8 de la serie de la Filarmónica tuvo como directora a la finlandesa Anu Tali, que debutó en el Colón, y a un muy joven talento argentino, la violinista Pilar Policano (que reemplazó al pianista David Fray en el Primer concierto de Mendelssohn) que tocó el Concierto Nº 2, en re menor, op. 22, de Henryk Wieniawski. Sólo lamenté que en vez de la célebre obertura de "Coriolano", op. 62, de Beethoven, no dirigiese Tali alguno de los poemas sinfónicos de Sibelius, como "La hija de Pohjola", muy interesante y raramente escuchada aquí.

               Nos llega muy escasa información sobre artistas europeos jóvenes y confieso no haber tenido datos sobre Tali hasta leerlos en el programa de mano. Ex directora musical de la Orquesta de Sarasota en Florida, aparece regularmente con orquestas de todo el mundo, incluídas New Japan y Tokyo Philharmonic, la Nacional de Francia, la Sinfónica de Houston, la del Mozarteum de Salzburgo, la de la Radio Sueca. En Alemania con la Sinfónica Alemana de Berlín, en la misma ciudad la Orquesta Konzerthaus (Sala de Concierto), la Filarmónica de Cámara Alemana de Bremen y el Ensemble Modern. Con la Orquesta Barroca de Freiburg  "Telemaco" de Gluck en el festival de Schwetzingen. El año pasado fue la primera mujer en dirigir en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Participó en documentales de emisoras internacionales.

Comenzó su carrera como pianista y se graduó en el Conservatorio de Tallinn (Estonia). De 1998 a 2000 estudió en el Conservatorio estatal de San Petersburgo; entre sus maestros, el finlandés Jorma Panula. Su versión de "Coriolano" fue clara y con fuerza; la Orquesta respondió bien, salvo un par de ataques mal coordinados cerca del final. Los gestos de la directora fueron comprensibles y tradicionales.

               Hasta hace muy poco no sabía nada sobre Pilar Policano, sólo que había intervenido en un concierto de la Sinfónica Nacional al cual no pude asistir hace unas semanas. Fue el 13 de mayo y tocó el Concierto para violín de Mendelssohn. Nació en Buenos Aires en 2007. Empezó a estudiar el violín a 6 años, y a los 11 la guió Rafael Gintoli. Becaria del Mozarteum Argentino y del Fondo Nacional de las Artes, fue solista en la Orquesta Uniart París, Filarmónica de Pitesti (Rumania) y en varias orquestas argentinas (Salta, Bahía Blanca, Avellaneda y Nacional Juvenil San Martín). Intervino en Festivales en Villa Angostura, Moscú y Waterloo (Bélgica). Tomó masterclases con artistas como Pavel Berman y Xavier Inchausti. Ganó premios en Pitesti (Rumania), San Petersburgo y Nouvelles Étoiles de París. Está invitada para competiciones en Omsk (Rusia) y Boston. Desde este año toca un violín del luthier Horacio Piñeiro en préstamo del Maestro Pablo Saraví con cuerdas Warchal Timbre. En suma, una trayectoria extraordinaria para sus 15 años.

               La mera elección del Concierto Nº 2 en re menor, op. 22, de Henryk Wieniawski, revela el virtuosismo de la artista. Gran violinista polaco, Wieniawski produjo con este Concierto una obra valiosa y muy bien escrita no sólo para el violín, también para la orquesta. Por algo ha sido grabada por artistas de la talla de Heifetz, Perlman, Stern, Igor Oistrakh, Shaham, Huberman y Joshua Bell. Su vida fue breve (1835-80) y este concierto fue escrito a los 27 años, cuando era muy famoso, y dedicado a otro grande, Pablo de Sarasate. No sólo hay una escritura de gran variedad para el instrumento solista sino también una introducción orquestal amplia y atrayente muy bien presentada por la Filarmónica. Ya desde el primer minuto de la ejecución de Pilar Policano quedó en evidencia su calidad. Y a medida que fueron pasando los minutos fue irreversible: tenemos en ella a una importante violinista de calidad internacional. Toca con  asombrosa seguridad en todo momento, con bello y expresivo sonido. Ya sea en los virtuosismos o en las melodías (especialmente en el movimiento lento) fue un placer intenso escucharla. Y no me extrañó la pieza extra que eligió: el Capricho Nº 24 (tema y variaciones) de Paganini, tantas veces ejecutada aquí y en el mundo por ser un catálogo exhaustivo de distintas maneras de usar al violín: quien lo toca bien es indudablemente un (una) violinista de primer orden. Y es lo que tenemos en esta magnífica adolescente.

               La Tercera sinfonía en Mi bemol mayor, op. 97, "Renana", es en realidad la Cuarta, porque la que figura con ese número es la Tercera modificada. Compuso la llamada Tercera entre noviembre y diciembre de 1850 en Düsseldorf, donde era desde hacía unos meses el director musical de la ciudad. Se estrenó el 6 de febrero de 1851, dirigida por el autor. No es nada habitual que tenga 5 movimientos en vez de 4; tanto el 1º como el 5º son rápidos y alegres. El 2º, si bien está denominado Scherzo, es "muy moderado" ("Sehr mässig"). El 3º, "Nicht schnell" ("No rápido") parece un Ländler en ¾. El 4º movimiento es el que está inspirado en Köln (Colonia), sobre el Río Rin, y está marcado "Feierlich" ("Solemne"), como será luego tan habitual en las sinfonías de Bruckner. Más exactamente, lo que intenta Schumann es dar una imaginación musical sobre la magnífica catedral de Köln, que le había impresionado fuertemente. Es muy notable el impacto de las trompas agudas y de las trompetas y los trombones. La versión fue muy buena; lástima que bastante gente aplaudió después de los dos primeros movimientos; a partir del 3º la directora logró una continuidad que evitó aplausos. La dirección firme e intensa de Anu Tali se reflejó en una orquesta muy bien trabajada donde por ejemplo sorprendió el sonido de las trompas, siempre firmes y expresivas.  Mucho entusiasmo del público al final.

Pablo Bardin

 

               

TRES SCHEHERAZADES POR LA SINFÓNICA JUVENIL SAN MARTÍN

               Pasaron 3 años sin que yo haya visitado la sala principal de la Facultad de Derecho. La última vez que fui las butacas estaban muy destartaladas. Por supuesto, el Covid afectó la actividad musical que año tras año permitía escuchar música en vivo tanto en la sala de cámara como en la principal. Y bien, la idea de poder escuchar 3 Scheherazades en el mismo concierto me resultó irresistible y muy típica de Mario Benzecry, que tantas veces ha imaginado conciertos de especial interés y novedad, además de ser difíciles.  Título completo: Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional "José de San Martín". Benzecry la fundó en 1994 siguiendo la base venezolana de conciertos juveniles, y nunca la abandonó pese a serios problemas de dinero para mantenerla. Por suerte "fue relanzada en 2013 bajo el auspicio del actual Ministerio de Cultura". Y pese a los cambios de partido, se ha mantenido. La Orquesta tiene nada menos que 90 integrantes y una característica muy particular: un Cuerpo de Profesores de gran calidad enseña a los jóvenes; son 13 y tienen figuras de la categoría de Araujo en violoncelo, Natalia Silipo en Maderas, Fernando Ciancio en Metales y Daniel Robuschi en violín. Y el arreglo en años recientes (salvo el Covid que paralizó todo durante casi 2 años) fue y es que la Orquesta toca los sábados a las 18 en la Facultad y al día siguiente en la Sala grande del CCK. Tuve la grata sorpresa de encontrarme con butacas nuevas en perfecto estado. Los conciertos son gratis en ambas salas y meramente se hace cola; hay intervalo.

               Benzecry, octogenario, se mantiene físicamente muy bien y parece 20 años menos. La Primera Parte fue dedicada a Maurice Ravel: fue primera audición dirigida por Benzecry en 2017 en la Ciudad de Buenos Aires "Scheherazade", Obertura feérica, que data de 1898 (Ravel tenía 23 años). Benzecry explicó las 3 Scheherazades" con su habitual claridad y síntesis. Esta Obertura no fue aceptada cuando se estrenó (injustamente) y quedó fuera de toda ejecución hasta 1975. En el Grove de los años 50 figura "Unpublished" ("Sin publicar"). Vale la pena mencionar que Ravel fue rechazado 3 veces para el "Premio de Roma" con estas cantatas, también "Unpublished" según Grove: "Myrrha" (1901), "Alcyone" (1902) y "Alyssa" (1903). Salvo un aria de "Alcyone", no encontré nada más en el catálogo R.E.D. 2000. En cambio, hay nada menos que 5 grabaciones de "Shéhérazade" (como se escribe en francés), aunque en grabaciones de más de un CD: Ulster Orch, Y. P. Tortelier; Chandos (4). Orq. de París, Martinon, 1970; EMI (2). Orq. Fil. de New York, Boulez; Sony (3). Orq. de Minnesota, Oue; 1996; Reference Recordings (Oue nos visitó 2 veces). Orq. Sinf. de Londres, Abbado; Deutsche Grammophon (2). En suma, es novedad aquí pero no en Europa ni Estados Unidos. No la conocía y me resultó extensa y atrayente (unos 16 minutos), con ideas muy personales ya presentadas con aspectos impresionistas (pese a que no fueron amigos, se admiraron mutuamente con Debussy; Ravel dijo en 1923 respecto a la segunda Shéhérazade: "la influencia, al menos espiritual, de Debussy es bastante visible").

               La segunda "Shéhérazade" es de 5 años más tarde, 1903, y tiene textos de alguien que usaba un curioso pseudónimo wagneriano: Tristan Klingsor. Pese al título, no hay nada de "Las mil y una noches" aunque sí de un ambiente musulmán; se inicia con "Asie", donde la que canta se imagina un mundo de la India; da toda una serie de "yo quisiera" esto o aquello, hasta que pasa a cantar sobre los asesinos en un fragmento bastante tétrico; luego se calma. Es más extensa que las otras dos canciones juntas. "La flauta encantada" en efecto le da valor especial  más hindú que musulmán, breve y de mucho encanto. Y finaliza con "El indiferente", donde ella trata de atraer a un muchacho pero éste es en efecto indiferente y ella lo admite en un suave cierre. Negativo: no hay manera en la Facultad de Derecho de traducir en lugar visible una música con texto de otro idioma; no creo que haya habido en el público mucha gente que conozca lo que se va contando, y además son muchos los que aplauden donde no se debe, al final de las dos primeras canciones, y luego en Rimsky-Korsakov. Pero tuvimos a una talentosa artista de gran carrera: la soprano Jaquelina Livieri, de buen francés y muy segura musicalmente.

Bien acompañada por la orquesta, fue una grata experiencia. No dejé de recordar a Régine Crespin, sin embargo, en 1969, con Calderón acompañándola con la Sinfónica Nacional.

               Por supuesto, "Shéhérazade" es la obra máxima de Nikolai Risky-Korsakov. Su op. 35 fue escrito en 1888 cuando ya había estudiado el tratado de orquestación de Berlioz, que había visitado Rusia; le dio una sólida base para imaginar un tipo propio de orquestación; pronto fue considerado el más importante del llamado Grupo de los Cinco, tanto con sus obras sinfónicas como con sus óperas. Su único rival, de gran talento pero diferente, fue Tchaikovsky. En 1973 yo trabajaba en el Colón y le pedí al muy admirado Smetácek que dirigiera "Shéhérazade" y lo hizo con notable calidad. La obra dura 45 minutos (p.ej., en la extraordinaria grabación de Stokowski).

En el mismo año escribió el Capricho Español y "La gran Pascua rusa". Tenía 44 años y estaba en su plenitud. La obra tiene 4 partes y cada una cierra. La primera: "El mar y el barco de Simbad: Largo e maestoso-Allegro non troppo". Este primer movimiento se inicia con un ataque violento del visir que, según "Las mil y una noches", obligaba a las mujeres a contarle cuentos y si no estaba satisfecho ordenaba matarla…Pero pronto escuchamos la música de Simbad, personaje que el cine aprovechó en célebres obras. Tanto aquí como en las siguientes partes hay arduos solos del primer violín, correctamente tocados más que brillantemente. La segunda parte es mucho más serena: "La historia del príncipe Kalendar: Lento-Andantino-Allegro molto-Con moto". Impresiona el uso del compositor de distintos instrumentos y combinaciones de gran belleza. Tercera parte: "El joven príncipe y la joven princesa: Andantino quasi allegretto-Pochissimo più mosso", también es música dulce y fina. Pero la Cuarta parte es muy distinta. Se inicia con un "Festival en Baghdad" virtuosístico y brillante, muy rápido. Pero se combina de manera asombrosa con el fff siguiente: "El mar. El barco se estrella contra un acantilado coronado por un guerrero de bronce: Allegro molto-Vivo-Allegro non troppo maestoso". La densidad dramática es tremenda, pero eventualmente amaina y la obra termina aliviada, como si los tripulantes estuvieran serenándose tras el grave peligro. El compositor en sus óperas también demuestra su facilidad para evocar la naturaleza. Yendo a esta versión, me pareció muy meritoria: con muy buena dirección, los jóvenes respondieron con notable firmeza, con sólo mínimos detalles mejorables en lo que fue en general una ejecución de calidad y fuerza.

Pablo Bardin   

               

TABERNIG Y MORELLO EN CONCIERTOS DEL MEDIODÍA

               Hace más de 40 años que el Mozarteum Argentino ofrece el ciclo de Conciertos del Mediodía. En años recientes pasó al CCK. Por razones que ignoro el Mozarteum debió aceptar que los conciertos se ofrezcan ya no a las 13 horas sino a las 14. Aunque el programa no lo dice se realizan en la sala de cámara en -2. La acústica es buena y hay suficiente espacio. Tres empresas apoyan la serie que habitualmente se realiza en ciertos días miércoles. Ahora hay que almorzar antes en vez de después. Este concierto ocurrió el 15 de junio.

               Dos artistas de gran carrera y que suelen trabajar juntas fueron las protagonistas de este concierto: la soprano Daniela Tabernig y la pianista Fernanda Morello. Lo iniciaron con 4 canciones de Wolfgang Amadeus Mozart; algunas las vi en las grandes conferencias que realizó Claudia Guzmán el año pasado y que pude apreciar en mi computadora. Los Lieder son 3 y hay 1 canción francesa. Nueva para mí fue el asombroso "Lied der Freiheit" ("Canción de la libertad"), texto de Aloys Blumauer, cuyas palabras muy sinceras seguramente emocionaron a un Mozart muy necesitado de libertad; imaginó música que lo refleja admirablemente: dice Guzmán: "Un texto que insta a no dejarse esclavizar". Data probablemente de 1786. Muy distinta es la canción francesa "Dans un bois solitaire" ("En un bosque solitario"), escrita a los 22 años en Mannheim; texto de Antoine Houdar de la Motte; K. 308. Se refiere a Cupido hiriéndole el corazón. Son muy conocidas "Abendempfindung" ("Sentido atardecer"), texto de Joachim Heinrich Campe; K. 523; junio 1787; y "Als Luise die Briefe" ("Para Luisa la carta"), K. 520, texto de Gabriele von Baumberg; mayo 1787. La primera tiene un texto muy sensitivo para un Mozart que había perdido a su padre recientemente: "Terminaré mi peregrinar por esta vida y volaré a la tierra del descanso". La segunda, cuyo texto está escrito por una joven de 20 años, da el sentido desde su primera frase: "Cuando Luisa quemó las cartas de su infiel amado": En suma, dos Lieder intensos. Tabernig y Morello demostraron su conocimiento y sensibilidad en cuanto a este repertorio.

               Siguió una serie de 4 canciones femeninas: 2 en alemán, 1 en francés y 1 en inglés. Clara Wieck, casada con Schumann, fue una gran pianista pero también escribió buena música, como este Lied: "Ich stand in dunklen Träume" ("Tengo un oscuro sueño") es el primero de los 6 Lieder de su op. 13; con texto del famoso Heinrich Heine, "se centra en la pérdida del amado y en la evocación de éste a través de la contemplación de su retrato". Pocas mujeres han vivido con  célebres artistas como Alma Schindler (1879-1964); con Gustav Mahler, pero también estuvo enamorada de otro notable compositor, Alexander von Zemlinsky, que fue su maestro. La canción tiene texto de Otto Erich Hartleben: "In meines Vater Garten" ("En el jardín de mi padre") inspiró a Alma música intensa y dramática, creo que imitando positivamente a Zemlinsky y Mahler, muy bien interpretada en este concierto. Escuché y comenté hace poco tiempo la atrayente "Hai Luli!" de Pauline Viardot: "Estoy triste, muy inquieta. El buen amigo vendría, y yo le espero aquí solitaria. Hai Luli!" Tabernig la interpretó en ese otro concierto y también una de las 125 canciones de Amy Beach, la triunfal "The year´s at the spring" ("El año está en la primavera"), breve, sobre un poema de Robert Browning.

               Para darle un respiro a Tabernig se escuchó el "Arabeske" de Schumann; la pianista la tocó con seguridad aunque me resultó un poco arbitraria en su fraseo. El programa se completó con 4 Lieder de Richard Strauss. En 1894 se casó con la cantante Pauline de Ahna y compuso su op 27 de Lieder; tenía 30 años. "Morgen" ("La mañana"), op. 27 Nº4, texto de John Henry Mackay (supongo que fue traducido al alemán), es muy bello, lento y romántico. Nueve años antes, a apenas 21 de edad, compuso "Zueignung" ("Dedicatoria") y Allerseelen" ("El día de difuntos"), ambos con textos de Hermann von Gilm y ya con plena técnica posromántica (op. 10 Nº 1 y Nº 8). Por último, "Cäcilie", texto amoroso de Heinrich Hart, op. 27 Nº 4, melodía intensa y convincente. Strauss tenía total dominio del piano y un estilo propio, que fue muy bien expresado por Morello. A su vez, Tabernig cantó admirablemente. La pieza extra se la he escuchado en otro recital: saliendo de los Lieder, escuchamos el célebre "Over the rainbow" ("Sobre el arcoíris") de Harold Arlen, cantada en el cine por una niña célebre, Judy Garland: "The Wizard of Oz" ("El mago de Oz"), 1939. Fue un simpático final para un recital bien logrado. Hubo un público considerable que dio un gran apoyo a las artistas.

Pablo Bardin

 

 

EL FAURÉ QUARTETT DEBUTA EN EL MOZARTEUM

               En la programación del Mozarteum Argentino figuraba como segundo concierto de este año un conjunto aquí bien conocido: Jerusalem Chamber Festival Ensemble, liderado por Elena Bashkirova (Piano), para el lunes 16 de mayo. Repentinamente el Mozarteum anunció que el conjunto no podrá venir y que se estaría buscando un reemplazo. Semanas más tarde supimos que el Fauré Quartett nos visitaría en su lugar; y así fue, el lunes 13 de junio. Por mi parte, me parecía excesivo que hubiera dos conjuntos de Jerusalén durante este año, ya que el 22 de agosto conoceremos a la Jerusalem Symphony Orchestra. Mi personal conjetura: Bashkirova está casada con Daniel Barenboim y hace varias semanas me enteré de que Barenboim estaba enfermo y había cancelado muchos conciertos en Berlín. Habitualmente me llegan informaciones sobre su intensa carrera pero esta vez nada vino. Probablemente ella fue a verlo. Pero una reciente información me dice que Barenboim se ha recuperado y volverá a estar activo en los conciertos.  

               Cuando vi anunciado al Cuarteto Fauré (que no conocía) me pareció lógico que se tratara de un cuarteto francés y no alemán, y que fuera de la contextura mucho más abundante del cuarteto formado por 2 violines, 1 viola y un violoncelo, puesto que ese esencial tipo de cuarteto falta desde hace mucho en el Mozarteum y es muy necesario. Y no: el cuarteto es alemán y lo forman Dirk Mommertz (piano), Erika Geldsetzer (violín), Sascha Frömbling (viola) y Konstantin Heidrich (violoncelo). No es una queja: el Cuarteto Beethoven, formado no por alemanes sino italianos, vino muy seguido a los conciertos del Mozarteum y dejaron un muy exitoso recuerdo; se disolvió luego debido al fallecimiento del pianista (los otros tres provenían de nada menos que I Musici). Me entero del extraño motivo por el cual los artistas decidieron llamar Fauré al cuarteto (figura en el programa): "El origen del cuarteto se remonta a 1995 cuando, siendo estudiantes en Karlsruhe, sus 4 integrantes prepararon juntos un programa con motivo del 150 aniversario del nacimiento de Gabriel Fauré". Once años más tarde firmaron un contrato con Deutsche Grammophon; realizaron registros de referencia dedicados a obras de Mozart, Brahms, Mendelssohn. Como lo demostró el concierto que vimos en Buenos Aires, estos artistas son de primer nivel y es muy positivo que los hayamos conocido. Me entero de algo con lo que no estoy de acuerdo: han colaborado con ensambles y artistas de jazz y pop y hasta mezclado músicas de ese origen en un álbum de Sony Classical, o se conectaron con un músico pop que conocimos aquí: Rufus Wainwright (notable dentro de su categoría). En sus presentaciones tocaron composiciones que se hallan por fuera del repertorio más usual para esta formación.

               No fue así en Buenos Aires, ya que las 3 obras elegidas son habituales en Buenos Aires, pero la calidad de los artistas les dio un alto nivel.

               El Movimiento de cuarteto para piano y cuerdas en La menor es la única obra de cámara que nos ha llegado de Gustav Mahler. El comentario de Claudia Guzmán explica que en Jihlava, la ciudad (en Checoslovaquia) de su infancia (10 años), tocó el piano por primera vez ante el público; fue aceptado a los 15 años en el prestigioso Conservatorio de Música en Viena. Entre finales de 1875 y el año 1878, cuando egresó, creó una sonata para violín y piano y un quinteto para piano y cuerdas -ambas obras perdidas. Se cree que la obra que se escucha actualmente se estrenó interpretando él mismo la parte de teclado el 10 de julio de 1876, 3 días después de haber celebrado sus 16 años de vida. Fue su viuda, Alma Mahler, quien dio a conocerla en 1960, aunque la fecha fundamental fue el 12 de febrero de 1964, cuando Peter Serkin y miembros del Cuarteto Galimir lo tocaron en el Hall de la Filarmónica de Nueva York. No tengo las fechas exactas pero en Buenos Aires se escuchó varias veces en los últimos 30 años. Sea como fuere, la música es sorprendente para alguien tan joven. Guzmán hace notar que en este movimiento de forma sonata los 2 temas distintivos se hallan en la misma tonalidad de La menor. Hay una cadencia a solo del violín antes de la coda final. Tiene una considerable extensión y llega a varios climax; los 4 instrumentos tienen importancia y así fue en esta válida interpretación.

               La combinación de 3 cuerdas y 1 piano es más equilibrada que la del piano con violín y violoncelo aunque sigue siendo cierto que el piano es fundamental. Dirk Mommertz (piano) ya impresionó en Mahler pero será más evidente en las dos grandes obras de Fauré y Brahms, de lo mejor del repertorio. Sonido pleno y cálido y control notable hasta en los momentos más arduos. Todos los artistas del cuarteto no sólo tocan muy bien sino que tienen tarea muy exigente como profesores. Erika Geldsetzer fue creciendo en cada obra, siempre con calidad de sonido y colaborando dinámicamente con la viola y el violoncelo aunque sin olvidar que el piano es siempre fundamental. Resulta muy bello y expresivo el carácter que Sascha Frömbling obtiene de su viola; error en el programa: Sascha no es mujer; es profesor, no profesora, y está reconocido, no reconocida, por su intensa labor pedagógica. Por último, el violoncelista Konstanin Heidrich es sin duda un artista de primer orden y muy amplia tarea en su carrera. Fuera de este cuarteto ha colaborado con Argerich y muchos otros artistas de nivel como el Cuarteto de cuerdas Ébène o Ulf Hoelscher. Resumiendo, en el cuarteto han trabajado juntos por más de 25 años y están en su plenitud.

               El Cuarteto Nº 1 para piano y cuerdas, en Do menor, Op. 15, es una espléndida obra de juventud de Gabriel Fauré. Bien dice Guzmán que el gran promotor de la música de cámara era Saint-Saëns en los años finales del siglo XIX. Fauré "3 años trabajaría en su Cuarteto, dándolo por terminado en 1879 y estrenándolo en la Salle Pleyel de la Sociedad Nacional de Música en París el 14 de febrero de 1880"; la "lideró él mismo desde el piano; se la consideró una obra consumada" pero varios "criticaron negativamente el último" movimiento. "Reescribió por completo el Allegro molto final y lo dio a conocer en 1883, siendo esa la versión que se interpreta desde entonces". Es notable el primer movimiento, "Allegro molto moderato en forma sonata; lirismo, drama e intensidad". Es brillante el siguiente Scherzo, fresco y rápido; el Trío contrasta antes del regreso del Scherzo. El gran Adagio está en menor; tiene una "atmósfera de lamento" con "cuerdas asordinadas". Y el Allegro molto final, en Do mayor, está muy logrado y da un cierre  positivo a la obra. Muchos años más tarde escribirá un segundo Cuarteto para piano y vientos, op. 45, 1885-86, obra muy válida pero no tan famosa como el op. 15. Atesoro la grabación admirable de Rubinstein con miembros del Cuarteto Guarneri en 1970 (Rubinstein también lo grabó con miembros del Cuarteto Paganini). Dentro de las 14 grabaciones del Catálogo R.E.D. 2000 también hay la del Beaux Arts Trio con Kashkashian y otras con Robert Casadesus y Pascal Rogé como notables pianistas. Y bien, la versión del Fauré Quartett fue realmente para recordar; es evidente que lo han tocado con gran frecuencia; los artistas fueron muy expresivos y estuvieron siempre seguros en cada detalle. Por mi parte, tuve el privilegio de escuchar la obra en Washington por miembros del Cuarteto Budapest y Jesús María Sanromá.

               Al principio de este artículo mencioné que el Cuarteto Beethoven nos visitó con frecuencia en el Mozarteum; y bien, tuvieron un éxito muy particular (la programaron con frecuencia) interpretando la obra de Brahms que cerró el programa que comento: el Cuarteto para piano y cuerdas Nº 1, en sol menor, op. 25, de Brahms. Incluso antes que ellos hubo versiones para recordar: los artistas argentinos Spivak, Pessina, Molo y Bragato interpretaron los 3 cuartetos brahmsianos para piano y cuerdas en Junio 1959; pero aún mejor fue el cuarteto formado por Hephzibah Menuhin, Lysy, Wallfisch y Gendron en Octubre 1966. Los 3 cuartetos son importantes, pero la tremenda intensidad gitana del último movimiento del op. 15 es irresistible. Son muy abundantes las grabaciones; baste mencionar 2 con Rubinstein, la de Gilels con el Cuarteto Amadeus, la de Serkin con el Cuarteto Busch, o la de Ax con Stern, Laredo y Yo Yo Ma. Además Schönberg decidió orquestar este cuarteto y hay nada menos que 6 versiones a cargo de directores como Klemperer, Von Dohnanyi o Eschenbach. Dice Guzmán: "El16 de noviembre de 1862 Brahms debutaba en Viena" como pianista y compositor. Lo preparó entre 1856 y 1861". Un año antes la había estrenado Clara Wieck en Hamburgo (donde nació Brahms). La obra se inicia con un amplio Allegro en forma sonata de impecable armazón, noble e inteligente. Sigue el Intermezzo (no Scherzo) en do menor; y el Trío es muy rápido. El tercer movimiento, Andante con moto, transcurre con sólida textura. Pero es el Rondó allá zingarese lo que hizo que este cuarteto fuera tan exitoso, porque está marcado Presto y aunque hay momentos melódicos el ritmo y la velocidad dominan. La versión de estos artistas resultó vertiginosa y perfecta. Fue recibida por una ovación que llevó a dos piezas extras: una fue Piazzolla en forma ABA (Rápido-lento-rápido), muy bien entendida por los artistas; y una canción de Fauré ("Après un rêve"), bien adaptada al cuarteto y de gran atractivo. En suma, el Fauré Quartett logró un éxito rotundo.

Pablo Bardin 

ROBERTO ALAGNA TRIUNFÓ EN EL COLÓN: 15 OBRAS MÁS 11 AGREGADAS

               Roberto Alagna vino en 2012 y ofreció un concierto en el Colón con orquesta y con su entonces esposa Angela Gheorghiu, ambos admirables (años después Gheorghiu volvió al Colón pero una pelea mal explicada con las autoridades del Teatro hizo que retornase a Europa sin haber cantado aquí). Su actual esposa es la soprano polaca Aleksandra Kurzak. Una interesante entrevista con Alagna publicada en La Nación indica que pasa un tiempo considerable en Polonia y está naturalmente preocupado por la lucha de Ucrania con Rusia y los más de 3 millones ucranianos que pasaron a Polonia. El Colón lo había invitado hace más de 30 años pero su primera esposa se estaba muriendo y canceló su visita. Debutó a los 20 años y ahora apenas pasa de los 50; sobre la base de este recital yo creo que seguirá al menos hasta los 60 años. Como figura en el título fue un impresionante fenómeno que cantase 11 piezas fuera de programa llegando así a las 26. Hubo otros casos en el Colón, pero no tenores: Caballé dio un recital con más de 11 piezas agregadas; Barenboim tuvo un día feliz y tocó también más de 11 piezas extra. Las 6 que añadió Beczala este año también fueron síntoma de un gran recital.

               Alagna afirma que su voz no ha cambiado en estas décadas y que puede cantar "L´elisir d´amore" pero también "Otello", "Turandot" y "Lohengrin". Ante la pregunta "¿qué ha cambiado en el mundo de la ópera en sus 30 años de carrera?" contesta con total claridad: "Hoy no se respeta la voz" (en las salas famosas de Europa). "Es como estar corriendo una maratón todos los días. Otro tema es que los cantantes no están bien pagos. Me siento un privilegiado y por eso hablo por mis colegas" (jóvenes). "¿Se puede montar una producción donde lo más importante sea la régie?" Así lo cree el administrador. "El maltrato a la voz viene de los directores de escena que son quienes tienen el poder. No saben de ópera". Pero si el cantante protesta "lo despiden". Con referencia al programa para el Colón: "Nunca canto 2 veces el mismo programa".

               La primera parte combinó 3 óperas en francés y 2 en italiano (aunque con 4 piezas). Pero la segunda dejó la ópera de lado y ofreció 8 canciones (2 en francés y 6 en el italiano napolitano o siciliano). Aunque Alagna nació en París su sangre es siciliana. La pianista acompañante, Irina Dichkovskaia, se formó en el Conservatorio Estatal de San Petersburgo y a partir de los 12 años dio conciertos en muchos países europeos y en Estados Unidos. Argentina la atrajo y ha dado conciertos en varias provincias y en Buenos Aires. Se la escuchó muy segura acompañando a Alagna pero también en las 3 piezas de Chopin que tocó para darle un respiro al cantante.

               Fue interesante lo que eligió el artista para comenzar el concierto:  son óperas en francés que aquí no se conocen. "Le Roi d´Ys" es una válida ópera de Édouard Lalo muy dramática (la conozco debido a un DVD y la presenté ante un grupo de amigos) pero "Vainement ma bien aimée" ("Vanamente mi amada") es una melodía muy grata; la obra es de 1888 con texto de Édouard Blau y fue un buen comienzo para el recital. No conozco en cambio "Les Abencérages" ("Los Abencerrages"); tiene versos de Étienne de Jouy sobre la novela de Claris de Florian (no la leí pero sí la novela del gran Chateaubriand sobre la que se basa). El compositor es Luigi Cherubini (que vivió en París durante varias décadas, fue un profesor y compositor de fuerte influencia); la ópera data de 1813. Tras un extenso recitativo, el aria dice "Suspendez à ces murs" (Cuelguen en estas paredes mis armas, mi bandera"); lo expresa el joven guerrero Almanzor en música de intenso dramatismo bien expresada por Alagna. Abencerrajes: dice el Espasa Calpe: "Nombre de una familia guerrera que intervino notablemente en las guerras del reino de Granada en el siglo XV". Según el catálogo R.E.D. la obertura está grabada por Marriner y Foster pero no hay nada grabado de las partes cantadas. Fue célebre "La juive" ("La judía), ópera de Jacques Halévy sobre texto de Eugène Scribe estrenada en 1835; nada menos que Caruso, Martinelli. Carreras y Schicoff grabaron "Rachel, quand du Seigneur" ("Raquel, cuando del Señor"), muy expresiva y bella. La interpretó con intensidad Alagna. Tengo en mi departamento la grabación completa de la ópera dirigida por de Almeida con Carreras, Varady, Anderson y Furlanetto y vi en casa de amigos la versión de la Ópera de Viena con Schicoff y me parece una obra de gran interés musical y dramático.

               La pianista ofreció una fina versión del Nocturno op. 2 Nº 2 de Chopin. Alagna eligió un Verdi muy dramático: la trágica intervención de Macduff en el recitativo "Ah! La paterna mano" y el aria "O figli, o figli miei", donde rememora el asesinato que Macbeth ordenó de toda la familia de su rival. Lo que siguió fue muy interesante: Alagna acometió una mezcla de voces en "I Pagliacci" de Leoncavallo: el Prólogo cantado por el barítono Tonio, la serenata del tenorino Beppe y "Vesti la giubba" ("Viste la chaqueta") del tenor dramático Tonio. Fue un "tour de forcé" manejado con inteligencia y calidad vocal: variado y narrativo en el Prólogo, tierno "piano" de Beppe y trágico monólogo del payaso engañado. Gran talento del compositor y del cantante. La pianista acompañó bien las óperas, pero hasta con los mejores artistas el reemplazo de la orquesta por el piano nunca convence del todo.

               El año pasado me sorprendió ver y escuchar un concierto de Alagna en Versailles (no sé en qué sala, supongo que de la ciudad, no del palacio) en donde resultó ser un especialista de las canciones napolitanas y sicilianas. En fuerte contraste con la Primera Parte, la Segunda fue dedicada a ese repertorio, salvo las primeras canciones de autor italiano pero en francés: "Au clair de la Lune" ("Sérénade française"), donde se basa en la vieja melodía (probablemente del siglo XVII) y le da un carácter propio. No la conocía y me divirtió. Hay un DVD donde figura esta canción por R., F. y D. Alagna (1995); Caruso la grabó. Es una de las numerosas canciones de Leoncavallo (famosísima la "Mattinata"). De Riccardo Drigo es "Les millions d´Arléquin". Según De Filippi, deriva del ballet que Drigo escribió en Rusia para Marius Petipa y es la serenata o "Notturno d´amore" "D´amor parla il ciel" popularizada por Gigli.

               "La spagnola" de "Vincenzo Di Chiara": De Filippi dice: "cuyo primer verso , "Di Spagna sono la bella" indica como destinataria a una intérprete de sexo femenino", como Rosa Ponselle.

La pianista tocó la difícil Fantasía-Impromptu en Do sostenido menor, op.66, de Chopin; lo hizo con buen resultado. Volvió el cantante con 3 canciones napolitanas. De Rodolfo Falvo es "Dicitencello vuje" ("Dígaselo usted") con texto de E. Fusco; muy grabada con voces diversas: Pavarotti, Schipa, Lanza, , Carreras, Corelli, Di Stefano, los 3 Alagna, pero también Gobbi y Taddei, y Ponselle. Es una canción pegadiza en la que se sintió muy cómodo Alagna. Siguió "Na será ´e Maggio" de Giuseppe Cioffi, con texto mediocre de G. Pisano, grabado por los Alagna, Gigli, Di Stefano, Carreras y Lanza. "Passione" de Ernesto Tagliaferri, sólo grabada por Di Stefano: "Más lejos de mí estás" se lamenta el cantante con intensidad muy lograda por Alagna.

               Tras un rápido Valas de Chopin (op. 64 Nº 1), bien tocado, llegamos a las últimas dos canzonettas. " I´ te vurria vasá" de Eduardo di Capua, texto de V. Russo, con 8 grabaciones incluyendo a Bocelli y Bruson.  Y la famosísima "Torna a Surriento" de Ernesto De Curtis, texto de G.B. De Curtis, que data de 1902 y tiene nada menos que grabacionbes po 24 artistas, incluso Björling, Ruffo, Amato, Piccaver, Del Monaco, Martinelli y los 3 Alagna. Enorme aplauso.

               Y se inicia el extraordinario número de melodías, marcada por pedidos provenientes (presumo) de gente de familia napolitana o siciliana. Empezó por cantar en buen castellano una famosa pieza chilena, "Ay, ay, ay". Algunas las conozco, como la segunda, célebre: "Qué lindos ojos tienes, Malagueña salerosa", y allí, en "Malagueña", hizo el famoso salto a la mejicana a un extremo agudo de unos 40 segundos (lo hizo 2 veces y la gente lo aplaudió). Número 3, no la conozco, escuché "Piensa en ti". 4) Famosa melodía italiana que no conseguí recordar. 5) Una canción siciliana (creo) en ¾. 6) Una canción en francés. 7) Habló y cantó sin piano con gestos que parecieron indicar que la melodía tiene que ver con una mula (¡). 8) Una célebre, "Funiculí funiculá, napolitana, que Richard Strauss citó en su poema sinfónico "De Italia", y dodnde  9) Recordando a su abuela, cantó algo célebre argentino y ligado a Gardel: "El día que me quieras",  muy natural y sin piano. 10) Volvemos a Náoles con esa célebre melodía que siempre cantaba el gran trío (Domingo-Pavarotti-Carreras): O sole mio", con algún añadido. 11) Y sin piano, una canción probablemente siciliana, breve y simple. Fin de un concierto sorprendente de enorme éxito.

Pablo Bardin

                 

martes, junio 07, 2022

NABUCCO DE VERDI EN EL COLÓN TRAS 31 AÑOS

               "Nabucco" volvió al Colón después de 31 años, pero hubo una versión de concierto en la Ballena del CCK dirigida por Benzecry, y una versión entera en el Teatro Argentino con una puesta tradicional. Escribe Sebastiano De Filippi en su comentario "¡`Viva Verdi!": en el Colón "26 funciones, repartidas en 4 producciones y una versión de concierto" (no aclara cuál). Pero antes se había estrenado el 23 de agosto de 1850 en el Teatro Principal de la Victoria; probablemente se ofreció en otros teatros. En el nuevo Colón la dirigió el gran Tullio Serafin en 1914 con Carlo Galeffi (Nabucco), Cecilia Gagliardi (Abigaile) y Nazareno De Angelis (Zaccaria). Tras un gran salto se representó en 1956 dirigida por Alberto Erede, con Mario Sereni (N), Maria Caniglia (A) y Mario Petri (Z). Yo vivía en Washington y no la vi. Fenena fue Isabel Casey, que acaba de fallecer. Régie: Riccardo Moresco; Escenografía: Héctor Basaldúa. Fue de variable nivel  la de agosto 1972: Cornell MacNeil (N), con menos rendimiento que en espléndidos años anteriores (no regresó); Daniza Mastilovic (A, brillante); Bonaldo Giaiotti (Z, notable) y Martha Colalillo (F). Se ofreció en 1988 con Lajos Miller (buen N), Adelaida Negri (A de fuerte garra), Nino Meneghetti (Z) y Elisa Brex (F). Dir, Reinaldo Censabella; no tengo datos de régie. 1991: Eduard Tumagian (N), Linda Roark-Strummer (A), Evgueni Nesterenko (poderoso Z) y Lucila Ramos Mañé (F). Buen director: Anton Guadagno. R y E: Oswald, muy logrado. En suma, contando la actual, fue representada en 6 abonos.

               Como se sabe, en años recientes se han podido ver en otros teatros las primeras dos óperas de Giuseppe Verdi en buenas versiones y hay grabaciones de categoría (las tengo) de "Oberto, Conte di San Bonifazio" y de "Un giorno di regno". La primera se dio con pasable entusiasmo del público y la segunda fue injustamente rechazada. Verdi en ese mismo tiempo perdió a su mujer y a sus 2 hijos, cayendo en natural depresión. Sin embargo, el empresario Merelli, que ya lo había apoyado en Busseto (Verdi nació en Le Roncole, a pocos kilómetros) y tenía el control de La Scala, le mostró un libreto de Temistocle Solera que, como lo aclara el programa de mano del Colón, está basado "en el antiguo Testamento y la obra teatral francesa  "Nabuchodonosor" de Francis Cornue y Anicète Bourgeois". La ópera primeramente se llamó "Nabucodonosor", y luego, considerando que más brevemente era más fácil de recordar, se la llamó "Nabucco". Tengamos en cuenta que Milán era parte del Norte italiano que en esa época estaba en manos del Imperio Austro Húngaro. Y aunque la ópera tiene muchos valores, su célebre "Va, pensiero" se convirtió en ideal música para los italianos del Risorgimento y la ópera fue un rotundo éxito. Las siguientes dos óperas, también La Scala, tendrán coros de similar impacto aunque menos famosos: "O Signore, dal tetto natio" de "I Lombardi", y "Si ridesti il Leon di Castiglia" en "Ernani". "La acción tiene lugar en Jerusalén y Babilonia en el año 560 A.C.". Como era habitual en esa época, cada acto tiene un título. "Acto I: Jerusalén. Acto II: El impío. Acto III: La Profecía. Acto IV: El ídolo destruido". Como en "Attila", hay frecuente violencia. Y si en "Ernani" 3 hombres se enamoran de la misma mujer, aquí hay algo parecido pero 2 mujeres (Abigaille y Fenena) se enamoran del mismo hombre (Ismael).  "Nabucco" se estrenó el 9 de marzo de 1842; Verdi tenía 29 años y a partir de entonces tuvo óperas desparejas: 12 antes de llegar al esencial "Rigoletto"; sin embargo, al menos "Ernani", "I due Foscari", "Macbeth" y "Luisa Miller" fueron valiosas.

               El programa de mano incluyó un texto escrito por Stefano Poda, que había presentado en el Colón un "Trittico" de Puccini bastante discutible en 2011. Y bien, este "Nabucco" iba a estar en la temporada de 2022 y el Covid lo impidió. Poda es responsable total: director de escena, escenografía, vestuario, iluminación y coreografía. Tiene una larga carrera y ha presentado unas cien producciones, muchas de ellas en teatros de buen nivel aunque no son de los principales: óperas italianas y francesas, y alguna rusa o alemana. Aparte del texto mencionado hay una entrevista en La Nación realizada por Helena Brillembourg; se inicia de extraña manera porque su primera frase me resulta errónea: "Con más de 200 producciones en los principales teatros del mundo" (100, no 200, y buenos teatros, no principales). Pero luego hay frases adecuadas: para Poda "la abstracción y lo atemporal son como una especie de sello personal ". Dice Poda: "Después de 30 años de recorrido en el mundo de la ópera ésta ha sido la experiencia más simbólica que me ha tocado. En el fondo me siento un artesano, necesito estar encima de la confección, del diseño arquitectónico, del trabajo de escultura que es algo que me apasiona. Es un premio tener todos los talleres juntos en este teatro, eso no existe más en el mundo" (único aspecto en el que coincido con Poda). "El método que utilizo con los artistas: no quiero que actúen sino que sientan. Quiero una búsqueda de conexión entre gesto, cuerpo, música y sensación pura. El ´Va, pensiero´ lo asumo como un ejercicio terapéutico para que cada cual pueda liberar las cadenas del cuerpo y eliminar la opresión" (pero lo que se vio fue distinto: todos tirados en el piso). "Los babilonios y los hebreos somos todos. La vida es una conexión permanente entre intelecto y espíritu y por eso la cinta de Moebius que se muestra en la escenografía. La ópera es símbolo, usémoslo para reencontrarnos con nosotros mismos". Frase de Brillembourg que me parece correcta: "Desde el comienzo, Verdi sugiere que el verdadero protagonista aquí es el pueblo y su voz se la da al coro" (el pueblo hebreo). Vamos a lo expresado por Poda en el programa de mano. Dato cierto: Verdi en efecto "empezó la composición de esta ópera" con el "Va, pensiero". "El decorado quedó montado y bloqueado sobre el escenario del Colón durante meses, colgado e inutilizado". Luego quiere justificar su escenario: "Tiene que desarrollarse en un blanco puro y abstracto, un mundo de búsqueda hacia la liberación del dolor, de las prisiones, de la violencia: el lenguaje contemporáneo de la danza acompaña los personajes en un infierno de Dante, hacia un final de redención universal" (no el infierno, sino el Purgatorio y pensando en el Paraíso). Frase interesante: "La verdadera catarsis no es liberarse de las cadenas físicas, sino de las espirituales". Termina citando en italiano un poema de Salvatore Quasimodo en dos partes: "Salmo 137" y "Va, pensiero", de 1946: expresivo y bello.

               Es momento de referirme a mi impresión sobre este "Nabucco". Lo mejor fue desde la Obertura (que fue escrita después de la ópera y por supuesto está basada en melodías de la ópera). El director musical: Carlos Vieu. Tiene una vasta experiencia a los 56 o 57 años (el programa da su nacimiento en Buenos Aires en 1966 pero no menciona día y mes) y es el más capaz de su generación tanto en ópera como en concierto. La orquesta le respondió muy bien. El otro factor positivo fue el Coro Estable dirigido por Miguel Martínez: sonó poderoso y afinado; y en "Va, pensiero", cantó con refinamiento. Pero debo decir que yo estuve en la penúltima fila y completamente a la izquierda; escuché al coro como si no estuviera en el escenario.

               Estoy escribiendo el 2 de junio y leí el desopilante envío de Eduardo Damián Bokstein a Ayache; no resisto reproducir algunas frases, ya que expresa impecablemente lo que ocurrió: "Aparece una figura de blanca vestimenta mientras que prontamente una gran cantidad de bailarines y el coro lo rodean en medio de imparables corridas, empujones de unos a otros, tirados en el piso. Mientras, el disco giratorio gira incomprensiblemente. Los bailarines siguen corriendo. Los cantantes los deben seguir trasladándose por el escenario sorteando los obstáculos móviles que no paran de correr, distrayendo la casi nula acción dramática. En el fondo desfilan bailarines con andar de zombies. Telones transparentes formando grandes cuadrados suben y bajan a menudo, una gran oreja (¿será la de Van Gogh?), enormes cubos con fragmentos de un cuerpo humano se deslizan de uno a otro lado, cubos que en el último acto se alinean verticalmente formando una enorme figura masculina, y una gran y plásticamente bella figura que desciende desde lo alto" (se trata de la cinta de Moebius) "durante el coro de los hebreos que cantan acostados en el suelo, muchos en posición fetal…Siguieron las corridas. Pocos recursos reiterados hasta el hartazgo. Esta puesta en escena puede adaptarse disparatadamente a cualquier otro espectáculo lírico. ¿Qué más da?" Completamente de acuerdo, y gracias por mencionarme.

               Uno de los errores de los programas es que no se dan datos sobre los cantantes, lo cual es injusto tanto para los artistas como para los que están viendo el espectáculo. Por otro lado, había pensado en venir a ver el segundo reparto (cada uno canta 5 veces, total 10) pero salí muy enojado por la puesta y decidí no volver; sin embargo, y en base a que los conozco, creo que los dos principales argentinos son artistas de gran categoría: Leonardo López Linares y Mónica Ferracani; analizo ahora los cantantes que escuché poniendo entre paréntesis a los argentinos.

               El Primer Acto se inicia con un amplio coro de los preocupados judíos en el Templo de Salomón en Jerusalén. Se lamentan por "la dura derrota sufrida frente a las fuerzas de Nabucco, rey de Babilonia" (que en esa época era muy importante). Luego Zaccaria (Z) trata de consolarlos; es el sumo sacerdote judío. Lo cantó muy bien Rafal Siwek, con agudos arduos para un bajo (en realidad es un bajo barítono) resueltos hábilmente, con grato timbre (Christian Peregrino). Les dice que está prisionera Fenena (F), hija menor de Nabucco (N), "en calidad de rehén para negociar el retiro de los babilonios. Z confía la seguridad de F a Ismaele (I), sobrino del rey de Jerusalén" (que no aparece) "y anterior enviado a Babilonia". Se retiran Z y los hebreos. Entran F, Guadalupe Barrientos, mezzosoprano (Florencia Machado) e I, Darío Schmunck, tenor (Santiago Vidal). Nos enteramos de que se aman; I le pide que escape antes de arriesgar su vida. Barrientos, en plena voz, fue admirable ya en este primer encuentro y lo seguirá siendo durante toda la ópera. Schmunck cantó correctamente pero la voz sonó bastante liviana. Abigaille (A, soprano dramática) es un personaje terrible, de gran dificultad vocal; Rebeka Lokar (Ferracani) no tiene la voz adecuada; demasiado vibrato y el timbre carece de calidad; las notas agudas no son gratas. Nabucco cree que ella es hija suya; ella sabe que es una esclava, pero ha logrado que la crean hija. Ama a I y los amenaza: "si no abandona a F, lo acusará de traición; pero él la rechaza". Entra Nabucco (N); Sebastián Catana, barítono rumano (López Linares). Su entrada tuvo poca garra; Z aparece y lo amenaza con matar a F, pero I interviene y la salva. "N ordena la destrucción del templo y los judíos maldicen a i como un traidor".

               El Acto II tiene 2 Escenas. Escena 1: Aposentos reales de N en Babilonia. A "descubrió un documento que prueba que ella no es la auténtica hija de N sino una esclava."  Es la famosa escena que se inicia con el recitativo "Ben io t´invenni", muy difícil. Sigue el aria "Anch´io dischiuso un giorno", muy melódica. "Aparece el Sumo Sacerdote de Babilonia", Mario de Salvo, bajo (Christian De Marco), "que le hace saber que F dio orden de liberar a los prisioneros hebreos. Con la complicidad del sacerdote, A anuncia la falsa noticia de la muerte de N y se autoproclama reina de Babilonia. Buen trabajo de Mario de Salvo, aunque breve. Ella canta la exigente cabaletta "Salgo già del trono" ("Subo al trono"). Escena II: Una sala en el palacio de N. "Un levita acude hasta Z con las tablas de la ley, quien reza ante ellas". Es la bella aria "¡Vieni, o levita!", bien cantada.  Otros reafirman ante el Sumo Sacerdote la acusación de traición en contra de I, quien inútilmente trata de defenderse. Anna (An), hermana de Z, Mariana Carnovali (María Belén Rivarola) señala que I es inocente"; buena intervención de la cantante. "Además, que F se convirtió a la religión hebrea. Pero Abdallo", Gabriel Renaud, tenor (Gabriel Centeno) "llega con terribles noticias: A reina y los israelitas están condenados al exterminio por N. Irrumpe A para exigir a F que le entregue la corona. En ese momento aparece N, quien luego de ceñírsela, se proclama Rey y Dios de los hebreos. Un rayo castiga la irreverencia y hace caer la corona. A es la única con valor para recogerla". Estos últimos minutos tienen fuerte impacto y Catana tuvo más presencia.

               Acto III. Escena 1: Los jardines flotantes de Babilonia (que por cierto distan de aparecer en la escenografía de Poda). "El Sumo Sacerdote de Babilonia presenta a A el decreto de muerte contra los judíos y F. N entra enloquecido reclamando su trono (el Sumo Sacerdote se ha retirado). A lo convence para firmar el decreto"; pero en cuanto lo hace "le pide salvar a F". Y "dice que A no es una verdadera hija sino una esclava. A se burla y destruye el documento con la evidencia de sus orígenes". Vuelve N a rogar por la vida de F pero A sigue burlándose. Esta escena pone el acento en la maldad de A y la semi-locura de N. Estuvo bien interpretada; Verdi refleja cabalmente la personalidad de ambos y no exige grandes dificultades de canto. Escena 2: Un paraje a orillas del río Eufrates. Nuevamente nada de esto aparece, y el coro está relegado a estar en el suelo, casi no visible. El famoso Coro estuvo por supuesto muy bien cantado y coordinado con la atrayente orquestación pero la puesta no ayudó. "Z trata de consolarlos diciendo que el fin de Babilonia se acerca"; poco creíble, pero escrito con lucimiento para el bajo barítono; Siwek venció las dificultades de notas agudas baritonales.

               Acto IV, Escena 1. Sala en el palacio real de Babilonia. "N se despierta. Ha recobrado completamente su razón y su fuerza". Se encuentra con soldados a quienes les dice que está sano. "Ve que llevan a F encadenada a la muerte". Pero ahora el libreto nos da un cambio en N que no existió: "Pide perdón al Dios de los judíos, promete reconstruir el templo de Jerusalén y seguir la fe verdadera", no la de Baal. Escena 2: Altar de Baal. "Z libera a F y a los judíos de la muerte": esto implica que venció a los soldados que respondían al Gran Sacerdote y a A pero nada de esto se ve (error de libreto). "N entra con la espada en la mano" y contrariamente a lo que pudo creer Z, "a una palabra suya" (de N) "el ídolo de Babilonia se rompe en pedazos". Esto se vio razonablemente bien. "N libera a los judíos y asegura que construirá un nuevo templo a su Dios" (en realidad fueron muchos los que se quedaron en Babilonia por considerarla una ciudad rica donde podían trabajar con aceptables sueldos). El final es inesperado: "entra A, que se ha envenenado y expresa su remordimiento", pidiéndole perdón a F "y muere". Paradójicamente fue este arrepentimiento lo que mejor cantó Rebeka Lokar, ya que la escritura verdiana es expresiva pero no muy ardua. Muy brevemente, apenas unos segundos, "Z aclama a N como el servidor de Dios y el rey de reyes". En estas últimas etapas el rendimiento vocal de Catana fue positivo.

               Para terminar, algunas referencias en cuanto a grabaciones. La que tengo: N: Tito Gobbi. A: Suliotis. Z: Carlo Cava. Dir; Gardelli, Ópera de Viena. Figura en mi catálogo R.E.R. 2000, sólo que pasada a CD (tengo vinilo). En CD: N: Bruson. A: Guleghina. Z: Furlanetto. Dir Oren, Orq. en Tokyo. CD: N: Cappuccilli. A: Dimitrova. Z: Nesterenko, Agrego en este caso: Ismael, P. Domingo; y F: Valentini-Terrani. Dir Sinopoli. DG. Menos interesante: N: Gavanelli. A: Pick-Hieronimi. Z: Burchuladze. Dir Guadagno. Las otras 2 están en DVD. N: Bruson. A: Dimitrova. Z: Burchuladze. Dir: Muti (La Scala). N: Bruson. A: Dimitrova. Z: Petkov. Dir: Arena  (¡en la Arena de Verona!). Algunos grandes nombres en fragmentos aparte de las completas. Obertura: Fricsay, Chailly, Dorati, Downes, Abbado, Karajan, Scherchen, Toscanini. Selección de varios fragmentos: Manuguerra, Scotto, Ghiaurov, Obraztsova; dir Muti. Va pensiero: Solti, Haitink, Toscanini, Santini, Rudel, R. Shaw. Arias de N: Ruffo, Stracciari. De A: Callas, Varady, Tebaldi. De Z: Christoff, Ramey, Van Dam, Siepi, Pasero.

               Para terminar: la gran estrella que estrenó Abigaille fue Giuseppina Strepponi; pronto dejó la carrera y fue la compañera de Verdi durante varias décadas.

Pablo Bardin  


 

LA FILARMÓNICA DIRIGIDA POR SRBA DINIC

               Srba Dinic, como parece indicarlo su nombre, es un director de orquesta serbio que años atrás vino al Colón. Salvó un delicado problema dirigiendo con solvencia "La Damnation de Faust" de Berlioz y luego asumió una obra bien distinta, "Don Pasquale" de Donizetti, con tempi bastante rápidos aunque bien controlados. Ahora fue invitado por la Filarmónica con un programa breve pero atrayente: el estreno de la Obertura en Do mayor de Fanny Mendelssohn; el Concierto para flauta y orquesta Nº 2 en re menor, Op. 31, de Franz Danzi, con Claudio Barile; y la Sinfonía Nº 4 en do menor, D. 417, "Trágica", de Franz Schubert. Antes de empezar habló Pablo Saraví explicando que dos músicos tocaban por última vez en la Filarmónica: el violinista Alejandro Wajneman y el trombonista Armando Campos. Al final del concierto y tras los aplausos la orquesta saludó a sus compañeros en una breve ceremonia.

               La Obertura de Fanny Mendelssohn es su única obra sinfónica y quizá tuvo ayuda de su hermano Félix; sea como fuere, sus 10 minutos son muy gratos y están bien orquestados. Adecuadas melodías y un desarrollo natural, alternando pasajes rápidos con un tema más sereno. Su padre Abraham le dijo a Fanny cuando ella tenía 15 años en 1805: "La música será tal vez una profesión para Félix, mientras que para ti sólo puede y debe ser un ornamento, jamás el fundamento de tu existencia" (citado por Ernest0 Castagnino en su escrito para el concierto). "La Obertura fue compuesta entre 1830 y 1832 para ser interpretada en los Sonntagmusiken, conciertos matinales que tenían lugar en casa de los Mendelssohn cada domingo. Tras 2 ejecuciones la obra quedó olvidada hasta 1992 cuando a instancias de Judith Rosen, miembro de la Junta de la Filarmónica de Mujeres de San Francisco, se reconstruyó y editó la partitura, teniendo en ese año su primera ejecución pública en una sala de conciertos". "Con el apoyo del pintor Wilhelm Hensel, con quien se casó en 1829, compuso Lieder, música de cámara, oratorios y cantatas". De la Obertura hay una sola grabación en el catálogo R.E.R. 2000: Women´s PO, J. Falletta. Koch, 1993.  Asombra encontrar tal riqueza de grabaciones: un Trio para piano y cuerdas en 4 versiones; 1 cuarteto; Piezas para piano: 16 incluyendo 2 sonatas y un movimiento de sonata, más "Das Jahr" ("El año"), 12 piezas de carácter. 36 Lieder, 19 coros y el Oratorio "nach  Bilder der Bibel" ("sobre cuadros de la Biblia"). Falta afirmar que la fraternidad con Felix fue muy cercana y que la muerte de Fanny a los 42 años ocurrió 6 meses antes de la de Felix.

               Franz Danzi : el 18 de marzo pasado comenté un concierto en la Ballena que incluyó un Quinteto suyo para vientos op.56 Nº 2: "música refinada tanto en sus ideas elegantes como en su dominio instrumental". Por cierto es también aplicable al Concierto para flauta Nº 2 en do menor (escribió 4); data de 1806 (el compositor tenía 43 años). El primer movimiento, en re menor, es un expresivo Allegro con carácter pre-romántico; el Larghetto non troppo es breve pero grato; y la Polacca final, brillante y muy difícil. Bien se conocen los valores de Claudio Barile, primera flauta desde hace décadas. Sigue tocando admirablemente con evidente control de la música, belleza de timbre y exactitud. La orquesta, en las flexibles manos del director, acompañó con destreza. Barile le habló al público y tocó una obrita de Honegger, "Danse de la chèvre" ("Danza de la cabra"), H (Halbreich) 39 (1921, 29 años). En R.E.R. 2000 hay nada menos que 8 grabaciones. Impecable Barile, como era de esperar.

               Es notable que la Sinfonía Nº 4, "Trágica, D. 417, haya sido escrita a los 19 años en la vida de Schubert, y que tanto la 2ª como la 3ª tienen considerable interés y novedad; sólo la 1ª es más débil. Pero cuando escribió la 4ª ya había imaginado algunas de sus más avanzados Lieder. La 4ª se ha tocado con frecuencia (recuerdo una admirable versión, por su intensidad, de Russo con la Sinfónica Nacional hace ya muchos años). El primer movimiento, "Adagio molto-Allegro vivace", justifica el título de la sinfonía: sin duda lo mejor escrito en esos años adolescentes. El Andante es más sereno. El Menuetto: allegretto vivace tiene mucho carácter; y el Allegro final es extenso y muy rítmico. El director marcó los tempi y las entradas con habilidad y nos ofreció una sólida versión.

               Recordemos para terminar que Dinic, tras formarse en la Academia de Música de Belgrado, trabajó varios años en Berna, donde desarrolló un amplio repertorio operístico. Algunas visitas como director de orquesta: Basilea, Valencia, Verona, Palermo, Munich, Belgrado, Radio Húngara, Taipei, Shanghai. Actualmente es director titular del Teatro de Bellas Artes de México de la que fue director durante 6 años (dato que seguramente conoció Diemecke). Este concierto fue un poco corto (unos 65 minutos) pero bien logrado.

Pablo Bardin