jueves, septiembre 08, 2022

QUINTO CONCIERTO BEETHOVENIANO POR MARTHA NOGUERA

               Curiosamente este concierto fue programado desde el más tardío y fácil hasta la sonata más famosa de la primera época: Nº 19, 16, 13 y 8. Aunque el programa de mano lo divide en dos partes ella no dejó espacio entre ambas y el concierto duró exactamente una hora. No sé si hubo algún ajuste en el piano pero ella pareció tenerle confianza esta vez. Y se atuvo estrictamente a los tempi rápidos. Sin ser perfecto fue un concierto de calidad, muy estudiado.

               La Sonata Nº 19, en sol menor, op. 49 Nº 1, es considerada fácil, igual que el op. 49 Nº 2, pero sólo lo es en comparación con todas las otras. Movimientos: un Andante y un Rondó Allegro. Es música fresca y melódica, siempre grata. Andante: la melodía en corcheas y blancas se escucha de inmediato y luego se embellece con semicorcheas. Son sólo 33 compases y se repiten. El desarrollo combina corcheas con trinos e inicialmente f-sf (sforzando); toma toda una página y luego vuelve al tema principal de modo muy lógico; hay una breve coda. Fue muy bien tocado. El Rondó: Allegro resulta más difícil: con mucha naturalidad la melodía inicial se complementa con otra y los dos materiales siguen atrayéndose hasta los compases finales, pero con una continuidad que exige concentración. Noguera lo tocó con claridad.

               A Gulda le atraía la Sonata Nº 16, en sol mayor, op. 31 Nº 1, porque sólo se puede tocar con una técnica ampliamente desarrollada. Es música alegre y brillante, muy alejada del op. 31 Nº 2 ("La Tempestad", que Noguera ya tocó). El Allegro vivace inicial en 2/4 se basa en algo muy beethoveniano: acordes en los que una nota se escucha sola en semicorchea y forma de inmediato un acorde con 3 notas; y de inmediato hace algo similar pero esta vez un acorde está en semicorcheas y se fusiona con otro acorde más grave. En el compás 31 y hasta el 45 pasa algo inesperado: una avalancha de semicorcheas en ambas manos lleva hasta un calderón en el 45. Desde el 46 hasta el 66 se vuelve al juego del principio, pero en el 67 aparece una segunda melodía en la mano derecha, que pronto pasa a la izquierda, y lleva hasta el compás 112; 113-114 nos llevan a la repetición del material. Desde 115 estamos en el desarrollo, donde la cascada de semicorcheas es tremenda, pero desde 171 a 193 la dificultad es otra: cruces arduos de la mano izquierda de lo profundo a lo agudo mientras la mano derecha toca un mismo acorde. En 194 se inicia el regreso del juego del principio y llega a una coda fácil de 298 a 325. Si el primer movimiento tiene bastante de cómico, el segundo es virtuosístico. Bien llamado "Adagio grazioso", está en 9/8. En la mano derecha hay una breve melodía de 4 notas y tiene un trino; pronto llegan las fusas con tresillos en la derecha mientras la melodía pasa a la izquierda. Luego en 27 la derecha hace un florilegio en tresillos antes de volver a la melodía. De 36 a 41 hay un momento serio de descenso melódico de la mano derecha y desde 42 a 53 hay una densa repetición de acordes en semicorcheas. Luego se reanudan juegos diversos entre ambas manos nuevamente con fusas y en 91 la mano derecha mantiene las fusas sin marcar compás largamente. En el 96 pasa algo extraño: 11 notas contra 6 (ignoro cómo se logra). De 100 a 102 un juego de trinos. De 109 a 114 la corta melodía se escucha en lo más profundo del teclado. Y en apenas 105 a 110, calma coda en p y pp. El tercer movimiento es un rondó cuyo tema inicial es un Allegretto en 2/2 muy sencillo y pegadizo. En el 17 pasa a la mano izquierda; desde 33 se pasan la melodía de izquierda a derecha y viceversa pero además alternan los tresillos contra la normalidad en la otra mano. Una larga etapa nos da el lado B del rondó bastante claro. En 68 vuelve el tema inicial siempre comprensible aunque pasa por muchas maneras de combinarlo con otros (A´). En la extensa recapitulación reaparece la idea de pasar la melodía de una mano a la otra y así poner los tresillos de acompañamiento cambiado de una mano a la otra mientras que la melodía a su vez cambia de mano. En el 219 hay una señal muy del compositor: se toca la melodía en Adagio. Silencio y Tempo I. Vuelve el Adagio más largo. La mano izquierda en trino nos lleva al Presto final jugando con la melodía; al final acordes ff, silencio y final en pp. Compás 265. Salvo algunos detalles, la ardua tarea de toda esta sonata fue bien lograda por Noguera, muy concentrada y con la técnica que le permite tocar esta obra muy difícil pero que además tiene que divertir. Y divirtió.

               Me referí en detalle a la Sonata Nº 16 porque es poco conocida. Las otras dos se reconocen aunque más la Patética que la Sonata Nº 13, en mi bemol mayor, op. 27 Nº 1. Por supuesto que la op. 27 Nº 2, "Claro de luna", es mucho más conocida, pero personalmente considero a ambas sonatas de calidad similar. La op. 27 Nº 1 también es "quasi una fantasía". Está dedicada a la Fürstin (Princesa) von Liechtenstein. Está en mi bemol mayor. Tiene 4 movimientos breves. I: Andante: Allegro; Tempo I. En 2 por 2. Es notable el comienzo: la melodía pp se presenta en 4 compases y se repiten; la expresa la mano derecha y la izquierda contesta en semicorcheas. La melodía continúa de modo similar (pp a sf y decrescendo), 5 a 8, y se repite. Del 9 al 12 se escucha la segunda parte de la melodía acompañada por acordes y se repite. A partir del compás 13 se desarrolla la melodía y no se repite. Sin solución de continuidad aparece el Allegro en 6/8. El rápido tema se escucha en 9 compases y se repite. Sigue del 10 al 28, brillante, pero entonces pasa algo notable: retorna la melodía del Andante (o sea, Tempo I) con una pequeña coda. Así termina el primer movimiento. Y pasa sin solución de continuidad al Molto allegro e vivace en ¾. Los 17 compases se repiten. De 18 a 41 siguen con el mismo tema algo cambiado y también se repite. Del 42 al 55 es diferente el material y muy escueto, en negras. Lo mismo vale desde el 56 al 73. Ambos se repìten. Dese el 74 continúa hasta el 140 sin repetición, y aquí lo difícil es que las dos manos no tocan juntas y además lo que se escucha es diferente aunque siempre son negras. Nuevamente se pasa al siguiente movimiento directamente: el Adagio con espressione en ¾. Atrayente melodía hasta que en los compases 13 al 16 se dislocan las 2 manos, Luego sigue la melodía en acordes, pero desde el compás 24 se escuchan semifusas, fusas y semicorcheas que finalizan este movimiento llevándolo al cuarto y último que en italiano "attacca subito". Es un Allegro vivace en 2/4 con una melodía muy firme de notable expresividad.  Levemente árida la música de 37 a 55 con sus repetitivas semicorcheas, luego vuelve a la fuerza de la melodía. Hay una amplia zona que llega hasta el compás 255 y entonces ocurre lo inesperado: vuelve la melodía del Adagio. Pero semifusas y semicorcheas nos llevan al Presto final en 2/4 para terminar en el compás 285 con un rotundo cierre ff. En líneas generales esta obra imponente fue muy adecuadamente tocada por Martha Noguera, que conserva rapidez e intensidad, además de estudio detallado de la partitura.

               Junto a la "Appassionata" y la "Aurora", la "Patética" es una de las más famosas sonatas beethovenianas (se podría agregar la "Claro de luna"), todas ellas con nombre. Se trata de la Sonata Nº 8, en do menor, op. 13. Está dedicada al Príncipe Carl von Lichnowsky. El primer movimiento narra una historia: se inicia con una página entera denominada "Grave", lo cual implica lento pero también drama. Y abundan las semifusas, incluso las que nos llevan al Molto allegro e con brio, en 2/2, 3 páginas de continua intensidad que luego se repiten llevando al Tempo I, apenas 4 compases. Retorna el Molto allegro, con gran sentido del relato rápido y trágico; 4 páginas y media que nos llevan otra vez a los 4 compases del Grave, y de allí a un breve y contundente cierre. El 2º movimiento es un sereno Adagio cantabile muy melódico aunque a medida que avanza es más intenso; sin embargo los últimos compases son tranquilos. El 3º movimiento es un Rondó, Allegro en 2/2. El primer tema resulta suave pero el segundo tiene considerable carácter y el tercero es intenso (un Rondó ABACA), así como el tema principal ya en sus últimos compases, antes de la breve coda que finaliza contundente, fff. Noguera dio lo mejor de sí misma y toda la sonata tuvo variedad, dominio técnico y carácter adecuado.

Pablo Bardin 

No hay comentarios.: